De la inflamación a la cronicidad
Muchos pacientes llegan a consulta buscando alivio para las Hemorroides o el Dolor anal persistente, pero es vital realizar una exploración física completa para descartar Fisuras anales o la presencia de Abscesos anales. Si estas infecciones no se tratan, pueden evolucionar hacia Fístulas anales de difícil manejo. La presencia de Sangrado rectal es otro signo de alarma que nos obliga a investigar la existencia de Pólipos de colon o, en casos más severos, la sospecha de Cáncer rectal, asegurando que el tratamiento sea preciso desde el primer síntoma.
